Tarta de queso (O tartas de cumpleaños 1)

Hola!
¿ Pensabais que los pollos habían desaparecido? ¿Que habían sido desplumados y no volverían? Pues de eso nada, monada!

Hoy volvemos a poder sentarnos un ratito frente al ordenador, con la cabeza lo suficientemente centrada y las plumas(¡por fin!) libres de arena del desierto. Y, ¿qué mejor manera de volver que con una tarta?

Tartaqueso

Esta tarta es la que hice para mi cumpleaños y el de mi madre, que es el mismo día. Se puede decir que en mi casa se “reciclan” las tartas xDDD Cuando La Jefa me permitió hacer la tarta de cumpleaños, empecé pensando en hacer una tarta decorada con fondant, con muchos colores, con relleno de vainilla ¿o mejor de fresa?…Luego me dijo que iba a preparar una comida para toda la familia (casi casi toda, porque aquí se juntaron el pollo de Madrid, los pollos que viven en Tánger, la de Algeciras…) Y, como todo en mi casa, cuando se hace de comer, se hace a lo grande. Ya sabéis, por si por casualidad el ejército de tierra y el de mar quieren pasarse a comer algo.

Entonces decidí que tenía que hacer algo rico, pero ligero. Y, ¿qué se puede hacer más rico y ligero que una tarta de queso? Y, no cualquier tarta de queso. No señor. La New York Cheesecake. Que son dos cumpleaños en uno, y hay que tener a la gente contenta.

La receta es de solaennuevayork.com, aunque he modificado algunas cosas.

Ingredientes:

Para la base de galletas

120 gr de galletas María

80 gr de mantequilla

Para el relleno de queso

3 paquetes de 250 gr de queso crema o queso de untar (en total son 750gr)

150 gr de azúcar

2 huevos

5 ml de extracto de vainilla

15 gr de maicena

50-100 gr de fresas frescas (completamente opcional, pero necesario)

Mermelada de fresa

Primero empezamos con la base de galletas. Machacamos las galletas hasta que nos queden migajas. Esto se puede hacer de manera muy fácil si cogemos una bolsa de las que tienen cierre hermético, la rellenamos con las galletas, cerramos y le pasamos el rodillo varias veces por encima. Y luego unos golpecitos más, por si acaso (si estáis estresados o estresadas, es un buen método para liberar el estrés, las galletas no se quejan jajaja!) Derretimos la mantequilla en el microondas y mezclamos con las galletas hasta que sea una pasta más o menos homogénea. Extendemos una capa en el molde, intentando que el espesor sea igual por todos lados. También colocaremos un poco por las paredes del molde, hacia arriba. Cuando el molde esté listo, lo metemos al congelador unos 15 minutos, que es el tiempo que tardaremos en hacer el relleno.

Para el relleno, cogeremos un bol grande, en el que echaremos el queso de untar junto con el azúcar. Lo mezclamos bien y añadimos los huevos batidos, la vainilla y la maicena. Batimos bien y separamos una tercera parte (aproximadamente). Picamos las fresas, en trocitos pequeños y las mezclamos con el queso (el bol que tiene los 2/3). Sacamos el molde de la nevera y echamos el queso mezclado con las fresas, intentando que quede todo por igual. Luego cogemos el tercio de queso que separamos y lo ponemos por encima, intentando “esconder” las fresas. Que sean una sorpresa jijiiji

Cuando este la tarta montada, la introducimos en el horno, que estará previamente pre-calentado a 205ºC, entre 30 y 40 minutos (dependiendo de nuestro horno). Una vez lista, la sacamos del horno y dejamos enfriar completamente. Antes de servir, le pondremos una capa de mermelada de fresa.

No hace falta decir que la tarta ha sido todo un éxito. Creo que no he visto desaparecer una tarta tan rápido en mi vida. La textura es cremosa, nada empalagosa y te invita a repetir y repetir y repetir. Hasta mi madre me ha pedido la receta.